El amor en el hogar

El amor en el hogar

(Amor y Perdón-Siempre Unidos)

Yo quiero informarles a todos los matrimonios, que existe un factor imprescindible para que sus relaciones domesticas-familiares tengan esa especial bendición de Dios. Estamos hablando del Amor verdadero, la presencia  de este elemento primordial constructivo, eficiente y altamente divino en el hogar es de gran bendición. Amor en el molde bíblico, amor entre los padres, amor entre los hijos. Amor de padres hacia los hijos, de los hijos hacia sus padres. Amor de uno hacia los otros. Y de todos en la presencia santificadora de nuestro Padre Celestial el Dios de la familia.

El apóstol Pablo hace una magnifica recomendación en Colosenses 3:14 “ y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vinculo perfecto” definamos vinculo como una cinta, una unión de una persona con otra, ambos atados a una vinculación tan profunda que ambos esposos no pueden separarse; sus miradas reflejan amor, sus ojos son reflectores que infunden seguridad. Los hijos de estos  matrimonios son contaminados positivamente por el simple hecho de ver a sus padres tan unidos, reflejando tanto amor. Los hijos de estos matrimonios se la pasan comentando entre ellos lo lindo que son sus padres. Estos niños nunca serán bipolares, malos compañeros, malos estudiantes y finalmente nunca serán malos ejemplos en la comunidad evangélica. Serán buenos ejemplos en la primaria, serán figuras mantenidas en la secundaria, en la universidad serán cuidados por el Señor. Serán como estrellas del cielo por su obediencia a la palabra, que dice: “el amor cubrirá todas las faltas”. No dejen de amar, procuren cubrirse con el amor, no lo desprecien; amar te hace rico en salud y te eleva en todas tus posiciones. El amor te traira honra.

Es una gran preocupación para aquellos que están estudiando la terrible situación que estamos viviendo, me refiero a la violencia. Existe todo tipo de violencia en nuestras sociedades. Como la violencia domestica, en las artes, la literatura, en las plazas, en los jardines, en las carreteras, en el mismo tránsito de camiones, violencia en las escuelas en las universidades, en la propia sociedad, no existe ni el respeto a la Sagrada Biblia.

La Palabra de Dios está siendo utilizada literalmente como chabacanas expresiones por artistas, cantores y hasta los propios presentadores. Usando versículos bíblicos.

El odio de una persona a otra puede volver a esas personas en mentirosos, insensatos, soberbios hipócritas. Existen aquellos que procuran ocultar su odio y culpan a Dios por sus problemas, cuando deberían asumir las causas de tales crisis que son consecuencias de un hogar sin una base bíblica. Que nunca se amaron entre si y la única manera ahora es admitir sus sentimientos de odio ante Dios. Pídale  a Dios que cambie su corazón para que le ayude amar en vez de odiar.

Hoy estamos pagando el precio muy caro por dejar de mantener el amor en el hogar, violencia en los mensajes locos, mensajes divulgados por modernos sistemas de comunicación  que hacen de la pornografía su instrumento.

Cuando esa onda de violencia y desamor llega al sagrado hogar, cuando padres e hijos, viven  tiempos de conflictos, de ansiedad, de tensión, de miedos, fobias. El hogar es profundamente atacado en sus valores tradicionales. El hogar deja de ser hogar, es de todo menos hogar  se convierte en pensión, palco y en teatro hasta en circo. Y ese local que en otro tiempo había sido hogar hoy no lo es. El hogar sin amor deja de ser el oasis bendecido para refugio y protección de la familia y pasa a ser el centro de problemas, incomprensión y quejas. El juego pasa a ser desigual. No existe más la aceptación del espíritu de tolerancia. Tampoco la capacidad del perdón. Todos los sistemas sociales y de familia son alterados inapelablemente (no se puede apelar). Los vientos todos soplan al revés para esos hogares que no viven con ese amor que es el antídoto y bloqueador de los problemas más intricados.

Ese hogar fue construido con bases nada confiables, sobrevino  sobre él las tempestades y sobrevino fatal destrucción. Que lastima.

Nuestros hogares necesitan cultivar ese amor verdadero. Cultívalo como una flor, con afán  y empeño en un jardín. Cultivarlo y empeñarse porque el amor es el vínculo de la perfección.

El amor es el que nos viste de afectos y bondad, humildad, mansedumbre, longanimidad. Es el amor en el hogar lo que nos hace soportarnos los unos a los otros. En el verdadero sentido del perdón es la cosecha de frutos de paz y armonía, debe existir un  vínculo de amor y no desunión. Amor es el perfecto vínculo ante el eterno altar divino de Dios.

Restamos ahora la suplica sincera para que Dios, el Dios de la familia, perdone todos los pecados que practicamos contra el verdadero amor que es el vinculo de la perfección que es el sello maravilloso de la paz que excede todo entendimiento.