El perdón de Cristo

El perdón de Cristo

Adán y Eva desobedecen a Dios: Genesis 3: 1-7

“La serpiente era más astuta que todos los animales salvajes que Dios el Señor había creado, y le preguntó a la mujer: ¿Así que Dios les ha dicho que no coman del fruto de ningún árbol del jardín?

Y la mujer le contestó: Podemos comer del fruto de cualquier árbol, menos del árbol que está en medio del jardín. Dios nos ha dicho que no debemos comer ni tocar el fruto de ese árbol, porque si lo hacemos, moriremos. Pero la serpiente le dijo a la mujer: No es cierto. No morirán.  Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman del fruto de ese árbol podrán saber lo que es bueno y lo que es malo, y que entonces serán como Dios. La mujer vio que el fruto del árbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo y de llegar a tener entendimiento. Así que cortó uno de los frutos y se lo comió. Luego le dio a su esposo, y él también comió. En ese momento se les abrieron los ojos, y los dos se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera y se cubrieron con ellas.”

Si meditamos en el pasaje anterior, nos podemos hacer la siguiente pregunta, ¿Por qué no murieron por su pecado?  La contestación debe ser, no habrán muerto físicamente, pero definitivamente murieron espiritualmente. La Biblia se refiere a dos clases de muerte, además de la física. La muerte espiritual es la que hace que las personas culpables se escondan de la presencia de Dios, como hicieron Adán y Eva. La muerte segunda se refiere a la separación total y definitiva de Dios. Veamos lo que dice Apocalipsis 20:14 “Luego el reino de la muerte fue arrojado al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda”

Desde el principio de la creación del hombre quedo establecido que la paga del pecado es la muerte. El pecado causa tristeza: Esdras 10:6 “Luego Esdras se retiró del templo de Dios para ir al cuarto de Johanán, hijo de Eliasib, donde pasó la noche sin comer ni beber nada, porque estaba muy triste por la infidelidad de los que habían vuelto del destierro.” El pecado causa culpabilidad  por ejemplo Judas Iscariote. Son muchas las consecuencias del pecado. Las Escrituras enseñan que sólo Dios puede perdonar los pecados.

Pero nuestro Dios tenía ya un plan para lidiar con el concepto del pecado, JESUS el Redentor. El propósito de Dios es ponernos en libertad. Toda la Biblia es una historia de amor fenomenal. Dios creo la humanidad y la humanidad se aleja, pero Dios busco de nuevo la humanidad por medio de su espectacular divino plan. El pecado del rechazo del amor divino requiere sacrificio y Dios decidió hacer el sacrificio el mismo. Aleluya. Enviaría a su Siervo inocente para llevar el horrible peso del pecado del mundo.

Dios se hace hombre como parte de su Divino plan y viene a habitar el mundo como Jesús, para que volviéramos a tener una relación íntima con El. Juan 3:16 nos dice “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.” Pero no es solo creer en el Hijo sino que también debemos mantenernos alejados del pecado.

Solo el Cordero de Dios quita el pecado del mundo. Por nuestra cuenta es imposible apartarnos del pecado. Estamos en un cuerpo pecaminoso que por naturaleza luego de la locura de Adam y Eva se inclina a pecar si no tenemos a Cristo en nuestra vida. Nuestros pecados no pueden ser perdonados a menos que aprendamos a perdonar a nuestros hermanos. La Palabra dice que debemos perdonar setenta veces siete. Dios conoce nuestro corazón y si el ve que verdaderamente  nos arrepentimos el es fiel y olvidara todos nuestros pecados. Dios responde cuando una persona se arrepiente sinceramente. Veamos lo que dice Miqueas 7: 18-19 “Que Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”

Obediencia es la clave para mantenernos alejados del pecado. Debemos orar sin cesar para que Dios nos ayude a mantenernos alejados del pecado. Sin Jesucristo en nuestra vida eventualmente Satanás te arrastrara al pecado; y vuelvo a enfatizar que la paga del pecado es la muerte. Mantengámonos fiel a los mandatos de Dios, no fueron escritos para satisfacer sus necesidades sino para que podamos vivir una vida alejados del pecado por medio de su hijo Jesucristo.

Dios en su infinita misericordia envió a su adorado hijo a este mundo para que en parte pasáramos de la ley a la gracia. ¿Qué hay de malo en pecar y esperar que Dios nos perdone? Si un aumento del pecado significa una gracia aun mayor, ¿por qué preocuparse si uno peca?  Veamos tres razones, número uno, el pecado destruye la estructura moral de nuestra vida. Aun cuando el pecado ha sido perdonado, puede dejar cicatrices. Número dos, el pecado viola el propósito de Dios para nosotros. Él nos llama a algo infinitamente mejor. Número tres, pecar con la intención de pedir perdón quita toda la sinceridad de nuestro arrepentimiento. Contar con que Dios ha de perdonar el pecado cometido deliberadamente ofende la gracia de Dios y es un insulto del precio que Dios pago por el pecado.

Mis adorados hermanos tratemos de imitar la conducta de Cristo para que podamos alejarnos del pecado. Que el amor de Cristo continúe derramándose sobre su iglesia.