El poder de la percepción

El poder de la percepción

Romanos 12:3

 La percepción es el acto de recibir, comprender a través de la mente, las señales sensoriales que vienen de los cinco sentidos. Esa imagen tiene que ser interpretada. Analiza en la mente todo lo que entra a través de los sentidos. Cada persona analiza diferente a otras personas.

Por qué tener una percepción diferente? Cómo se forma y se desarrolla? Se forma de dos fuentes: de la información aprendida y de las experiencias vividas. Las experiencias forman nuestra percepción. Esto hace que analice a alguien por lo que está diciendo, o por lo que estoy viviendo.

La percepción tiene varias dimensiones:

  • Personal – Qué pienso de mi? Cómo me percibo a mi mismo?
  • Social– Cómo pienso, analizo, y me relaciono con la gente alrededor? Son todos los demás los que tienen problemas. La relación con los demás es muy pobre. Es imposible tener problemas con cien personas distintas y todas están mal. Los que tienen problemas en la percepción social, siempre hablan de todo el mundo.
  • Práctica – Cómo me relaciono, actúo y procedo ante las circunstancias de la vida? Cómo voy a manejar las situaciones? Cuando la dimension de la percepción practicada está desarrollada, la situación es el comienzo de un desafío que vas a vencer.
  • Espiritual – Cómo me relaciono en fe y convicción de Su Palabra? Lo que Dios es y lo que El significa para mi vida.

Mi dimension personal va a determiner todas las demás dimensiones de la percepción. Si no tengo una buena percepción de mi mismo, no voy a tener una buena percepción social, práctica y espiritual. Lo que percibo de mi va a determiner los resultados de mi, hoy y mañana.

Romanos 12:3 dice: Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.

Una percepción muy alta o muy baja te llevará a resultados desastrosos. La percepción personal desarrollada por lo que Dios dice que tú eres, te llevará a tenerla balanceada, equilibrada, clara y definida. Percibes de ti un concepto alto, te conviertes en un arrogante, soberbio, pre-potente. Necesitamos a Dios no para los momentos de crisis sino para las 24 horas del día,  pues El está en control de este viaje.

De las personas con un concepto más alto de sí mismo, Dios dice: “que resiste a los soberbios y da gracias a los humildes”. La manera que Dios usa para transformarnos son las circunstancias. Moisés tuvo un concepto más alto de sí mismo cuando estuvo en Egipto sus primeros 40 años, y esto le impedía alcanzar su propósito en la vida.

La percepción baja de ti mismo te mantiene limitado. Te percibes más bajo de lo que eres y la gente tomará ventaja y control sobre ti. Si tienes una percepción baja, te llenaras de miedos, fobias. Nunca alcanzarás tu destino. La gente de Egipto tenía una percepción de la gente de Israel. “El pueblo de los hijos de Israel es más fuerte que nosotros”.

Israel no se percibía como era. Si se hubieran percibido así, jamás hubieran estado esclavos por 430 años, porque no se veían como eran realmente. De qué vale que otros te vean con talentos y tú te veas como un derrotado? Una percepción baja te mantendrá atrincherado como el pueblo de Israel con Goliat.

Por 40 días Israel estaba paralizado, llenos de miedo. Todos atrincherados, hasta que llegó uno que tenía una percepción clara de quién era en Dios. Yo soy quien soy en Dios. Este gigante lo voy a derrotar porque conmigo está Jehová. Tienes que salir de dónde has estado. Los problemas no son más grandes que tú. David miró al gigante de arriba a abajo, desde la perspectiva correcta.

Una perspectiva baja te dejará corto en tu herencia. Números 13:27 dice: “Y les contaron diciendo: nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel, y éste es el fruto de ella”. Voy a tomar la herencia. Vamos a vencer en el nombre del Señor. Solo dos de los doce que fueron a reconocer la tierra prometida tuvieron una percepción clara y diáfana. Estos dos fueron los que entraron a tomar posesión de la herencia, la tierra que fluye leche y miel.

Una percepción personal clara puede decir: “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. El arrogante y pre-potente dice: Todo lo puedo. Todo lo puedo en Cristo, el Ungido, El que venció la muerte, el pecado y que resucitó al tercer día.

La percepción personal basada en lo que Dios dice y Su Palabra. Tú eres Linaje Escogido, Especial y Separado. No viniste aquí por accidente, eres el resultado de una mente poderosa. Tú eres Rey y Sacerdote. Si eres Hijo también Heredero. Perteneces a la familia de Dios. Si eres Hijo eres heredero del Reino y de las promesas. Eres más que Vencedor por medio de Aquél que nos amó. “Todo lo que es nacido de Dios vence al mundo, derrota las circunstancias”.

Para mí es más importante la opinión de Dios que la de la gente. Cómo puedo cambiar mi percepción personal? Romanos 12:2 dice: “No os conforméis a éste siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

Lo que va a cambiar la percepción en mí formada por la información y las experiencias vividas es la revelación de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios iluminada en mí. Ahora las experiencias externas no controlan mi interior. Transformo mis paradigmas, no me conformo al mundo, carne, ni lo que dice la gente; sino lo que dice Dios en Su Palabra.