Siete características que describen a un hombre de carácter

Siete características que describen a un hombre de carácter

Jueces 6:11-14

“Varón esforzado y valiente”.  A veces hablamos de fe y de lo que estamos hablando es de carácter.  La fe no es para resolver los conflictos, la fe es para adorar a Dios aún en medio de las luchas y conflictos.  Hay un cristianismo fallido donde se usa la fe incorrectamente. El carácter es el que resuelve los conflictos.  El secreto de mi vida cristiana no es que Dios me resuelva los problemas, sino glorificar al Señor en medio de mis conflictos.

El ángel le dice a Gedeón “varón esforzado y valiente”.  Esto no describe la fe, describe el carácter.  El carácter es el terreno propicio para el desarrollo de la fe. El carácter es como la varilla de acero que le da fortaleza al cemento.  La columna si no tiene varilla aguanta hasta el primer empujón.  El acero dobla pero no se parte.

El carácter es en el creyente la varilla de acero al cemento.  ¿Cuál es la diferencia del carácter y la personalidad? El carácter es aquello que está en nosotros que da unidad a las características que vamos a ejercer como individuos. Tú tienes una personalidad única y nos identificamos por esas características.  Pero el carácter es lo que le va a dar unidad a esas características para poder ejercerlas como individuos.

Hay unas características de un hombre de carácter:

  1. Capacidad para absorber luchas sin desmoronarse. No te vas a desanimar porque las cosas no trabajen.  El desánimo es una de las características que muchos tienen.  Fracasan tan pronto viene los primeros reveses, se desaniman.

Aprender a manejar toda situación. Si fracasaste, te levantas. El justo se cae siete veces y la mano de Jehová lo levanta. Si te caes te va a levantar, no te vas a quedar en el piso haciéndote la víctima.

Dios no puede utilizar personas cuya capacidad de absorber las frustraciones es baja.  Porque en el cristianismo se exige un alto nivel de tolerancia a la frustración.  Esa capacidad de absorber luchas ¿Por qué? Una de las maneras en que Dios va a medir tu fe es por fuego.

A los jóvenes hebreos les dijeron: “Si niegan su fe, su Dios, no van a sufrir en el horno de fuego”.  Ellos dijeron: “El Dios al que le servimos puede librarnos, pero si no nos librare tampoco vamos a adorar tu estatua”.

Una de las características de un hombre de carácter es que tiene la capacidad de absorber luchas sin desplomarse, sin desmoronarse.

  1. Determinación. Hay una diferencia entre determinación y determinismo. El determinismo es una forma pesimista en la filosofía. Personas que dicen como las cosas van a suceder para que me tengo que esforzar.  No importa lo que yo haga para resolverlo siempre va a suceder.  Nosotros rechazamos esa forma de filosofía.

¿Qué es determinación? Es la persona que se propone en lo íntimo de su ser terminar aquello que se propone hacer.  Tiene una visión clara y por esa visión sigue adelante.  No se preocupa si las cosas salen mal, todo es un abono a su visión.

La persona que tiene determinación se propone metas logrables, medibles y que glorifiquen a Dios.  Van a lograr sus metas aunque se caigan mil veces porque saben en quien han creído.  El hombre y la mujer de carácter se sujetan y obedecen.  Echan para adelante.  Pablo decía: “yo voy a cumplir mi visión”.  “No fui rebelde a la visión celestial”.

  1. Tesón. Se respeta a sí mismo.  Sabe sus limitaciones pero también conoce su potencialidad.

Tienen un claro concepto de lo que desean.  Un entusiasmo que no se lo quita nadie.   Rom. 8:35  35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

Ruth 1:16-17 16 Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. 17 Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos”.

  1. Valentía. No son valentones, son hombres. El machismo es todo lo contrario, es una manera inconsciente de expresar dudas de su hombría.  Dios le dijo a Josué: “mira que te mando que te esfuerces y seas valiente”.  Valentía es mucho más que el valor ante el peligro, es el valor ante la vida misma.

Cualquier persona revestida de un emocionalismo pasajero puede lanzarse en una actitud de valentía sin serlo.  A veces el que no es valiente se lanza y el verdadero valiente sabe retroceder. Requiere valentía decirle a alguien “no quiero hacer esto”.

5. Fidelidad. Fiel en todas las áreas.  Fiel a las instituciones, fiel a las amistades, fiel a su iglesia.  No cambia su actitud hacia otra persona por el mero hecho de que alguien le critique o le

busque faltas.  Permanece fiel en contra de toda clase de crítica que se haga en contra de aquella persona que considera su amigo.

 

  1. Firmeza. El padre sabe ser firme sin dejar de ser tierno y amoroso. El maestro puede ser firme sin ser dictatorial. El Pastor puede ser firme sin dejar de tener la ternura de Jesús.

 

  1. Convicción. Pablo le decía a Timoteo, “yo sé en quien he creído”. No importa los reveces de la vida, mantiene sus ojos en Jesús y confiesa que El es el autor y consumador de la fe. Hay una diferencia entre ser un hombre de profundas convicciones y ser intolerante o fanático.

Una persona fanática es la que tiene un miedo inconsciente a que aquello que profesa o crea no sea la verdad. Trata por todos los medios de atacar y cuando no puede bregar con el argumento, entonces ataca directamente a la persona. Martí decía: “La verdad cuando despierta no vuelve a dormirse”.

Cristo lo decía de una forma bella: “Yo soy la Verdad”. Pablo pasó de ser un hombre sin carácter a ser un hombre de carácter. Se metía en las casas, arrestaba a la gente. Era un fariseo fanático, perseguía a la Iglesia. Defendía lo que él decía que era la verdad con miedo a descubrir que no fuera la verdad. Ese es el fanático. Por eso a Esteban lo mataron.

Más tarde podemos ver a un Pablo transformado por el Espíritu Santo donde desarrolló unas profundas convicciones, una profunda valentía, un profundo tesón, una profunda tolerancia hacia la frustración y firmeza. Una decisión y fidelidad por su Señor hasta el punto de dar la vida. Se enfrentó a Agripa con gran determinación.

Desarrollar un carácter serio y profundo es esencial en la vida.

  1. Si el niño aprende que no tiene que ser complacido en todo va a comenzar a desarrollar un profundo carácter.
  • Si tú aprendes que Dios no te tiene que complacer en todo, estás en vías de un profundo carácter.
  • El cristianismo con la idea de que Dios le tiene que complacer en todo, jamás desarrolla su carácter.

 

  1. Si tu hijo se cría aceptando que él es importante, no lo que él haga o produzca, sino que él es importante y le demuestras, que el vale porque él vale; va a desarrollar una estima de sí mismo saludable y un carácter saludable.

 

  1. El adulto que desarrolla un carácter profundo puede mirar las características del apóstol Pablo, las de Jesús, quiénes impactaron la historia. De ahí tú verás que no tienes que ser amado todo el tiempo. Cuando empieces a entender de que tú vales, de que tú sirves, aunque alguien no te apruebe.

 

Qué bueno es saber y asegurarse que en medio de todo lo que venga en tu vida, en medio de toda situación el Señor te va a ayudar a desarrollar tu carácter, cuando no permitas que tus fracasos se interpongan en tus metas, ni los triunfos se interpongan con tu mansedumbre. Reconocer que Jesucristo es todo en tu vida.

Ningún triunfo deja que pierdas la orientación clara y puedes como el Apóstol Pablo decir: “Ay de mí que soy un hombre pecador”. Un hombre y una mujer de carácter se resume en las Palabras de Jesús. “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. Practícala aprendiendo a ser siervo. Una de las características de las personalidades enfermizas y enfermantes es que son pueden ser mansos y humildes de corazón.

Ante los sufrimientos dile: “Señor dame tesón, dame una visión clara, dame fidelidad, ayúdame a desarrollar profundas convicciones cristianas basadas no en el emocionalismo, ni en el ambiente, sino en tu Palabra”. Señor, ayúdame a aprender a pagar el precio, porque lo creo con esa convicción tuya, y si todo se perdiere en el intento, déjame continuar amándote a ti”.

 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19 Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar”. Habacuc 3:17-19