Todo Comienza por Nuestra Actitud

Todo Comienza por Nuestra Actitud

Actitud podría ser llamada “la ventana del alma”.  No es la forma de reaccionar cuando ya tuvimos tiempo suficiente para pensar sobre una situación, pero, sí como reaccionar cuando no podemos pensar sobre ella.  Generalmente las circunstancias que enfrentamos en el transcurso de un día normal no nos forma ni nos destruye.  Ellas simplemente revelan quienes somos por dentro.

Nosotros gastamos mucho tiempo aprendiendo como reaccionar. Así aprendemos como ser buenos actores.  Sin embargo, cuando sucede algo inesperado y tenemos que reaccionar rápidamente, nuestra “actuación” generalmente es dejada de lado y nuestra respuesta sale de nuestro interior.  Es ahí dónde nuestra actitud se torna evidente.

William Sangster, fué una amada figura pública en Inglaterra.  Luchaba contra la distrofia muscular progresiva.  A pesar de su incapacidad él  sirvió con nobleza y corrección, sosteniendo una actitud positiva y vencedora, al punto de tornarse en el mundo de la lengua inglesa por aquello que él llamó “Mis cuatro Propósitos”:

* Jamás voy a quejarme

* Voy a mantener mi luz siempre brillando

* Voy a encontrar mis bendiciones

* Voy a transformar mis pérdidas en ganancias.

Amy Carmichael (1867-1951), una mujer que también enfrentó grandes desafíos en su vida, reflejó su actitud de la siguiente manera:

1-    Dame la esperanza que muestre el camino

  • La fe que no desfallezca
  • La esperanza que las decepciones no agotan
  • La pasión que va a arder como fuego
  • Haz de mi tu combustible “Llama de Dios”

Estoy convencida que de la vida es 10% lo que nos sucede y 90% como reaccionamos a lo que nos sucede.  Somos responsables por nuestras actitudes.

Proverbios 4:23  nos exhorta: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida”.  Nuestros corazones, el lugar donde nuestras mas íntimas actitudes están almacenadas, necesitan ser examinados de vez en cuando y ajustados cuando es necesario.