PALABRAS DE SUS LÍDERES

Pertenecemos a una iglesia donde la mente de Cristo funciona a través de la suma total de las personas que se relacionan unas con otras, con el ambiente y el edificio de la iglesia donde adoran y sirven. La voluntad, actitudes y sentimientos de esas personas ayudan a determinar el nivel de excelencia  de la iglesia. Ese nivel de excelencia; se refleja en el servicio de la consejería, en la clase de boletín de la iglesia, en los procedimientos de la iglesia, en la adoración, la predicación, la enseñanza de la Palabra y muchas otras áreas.

Queremos hacer énfasis en que una de las áreas donde podemos ver la excelencia en acción en una iglesia es en el Ministerio de servicio de los ujieres.  En 1 Corintios 12:31 el Apóstol Pablo nos recuerda a ejercer nuestro ministerio con excelencia lleno del fruto del amor.

El amor es sufrido, es benigno – La prueba de la excelencia entre los ujieres de la iglesia no es su capacidad de separar lo bueno de lo malo; sino seguir siendo amable bajo circunstancias difíciles.

El amor no tiene envidia – Aceptamos a las personas como son; presentándole a un Dios de amor, perdón y misericordia.

El amor no es jactancioso- No nos concentramos en la impresión que podamos causar en los demás; sino que nos concentramos en las personas que servimos.

El amor no hace nada indebido- No importando la clase de emergencia que se nos presente; un buen ujier nunca pierde la cabeza. Mantiene el control de la situación con compostura y estabilidad.

El amor no se irrita- Manteniendo siempre una actitud positiva de consideración, no dejando que las emociones negativas opaquen nuestro servicio de excelencia.

El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta- Una cualidad de un buen ujier es la capacidad que tiene para manejar la frustración, tomar decisiones con rapidez y trabajar bajo presión.

El amor nunca deja de ser- Teniendo comprensión humana y un corazón comprensivo nos ayuda a enfrentar toda presión que se nos presente a la hora de servir.

Para finalizar, les recordamos que permaneciendo en la Fe con actitud optimista y con Amor a Dios y a las personas; lograremos llegar a la excelencia en el servicio a Dios y su Obra.

Les amamos,

Tus líderes de ministerio, Efraín y Esther

MENSAJE DE NUESTROS PASTORES

El ujier que sinceramente sonríe le está diciendo al visitante o miembro de la iglesia: “me siento muy feliz. ¿Lo está usted?” De la misma forma, un saludo de mano amistoso y una palabra de bienvenida alegra el corazón de la persona. Así como el agricultor prepara la tierra para sembrar, el ujier prepara el ambiente propicio que motiva una experiencia genuina de adoración.

El ujier es un obrero de Dios, un colaborador del pastor y de la congregación.

El primero en saludar a una persona proyecta la primera impresión de la iglesia. Las impresiones, buenas o malas, siempre se reciben cuando dos personas se encuentran Un acto descortés o un saludo desinteresado de un ujier puede dañar la actitud de adoración del visitante o de un miembro.

Aunque el pastor haya tomado mucho tiempo preparando el sermón y el Ministerio de Artes haya practicado diligentemente, la mayor parte de este esfuerzo sería en vano si el ujier no cumple con su responsabilidad. Sin embargo, el ujier que hace su trabajo bien, prepara el camino para que la persona sienta el deseo de cantar como el salmista: “Yo me alegré con los que decían: A la casa de Jehová iremos” (Salmo 122.1).

Pastores Mauricio y Elizabeth Guidini

¿Qué es servir?

  • Servir es sembrar semillas buenas.
  • Servir es atender a cualquiera que nos llame, no  a quienes a su vez, puedan alguna vez servirnos a nosotros.
  • Servir es sembrar siempre sin descanso, aunque sólo sean otros los que recojan y saboreen las cosechas.
  • Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes, es dar con el alma lo que tal vez nunca nos fue concedido.
  • Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad, apoyo moral, amor
  • por sí mismo y a veces, ayuda material.
  • Servir es repartir alegría, es infundir fe, estima, admiración, respeto, gratitud, sinceridad, honestidad, libertad, optimismo,
  • confianza y esperanza.
  • Servir es en verdad, dar más de lo que recibimos en la vida, y de la vida.
  • “Servir es ser como el árbol del sándalo, que perfuma el hacha que en ocasiones le hiere”.

No olvidemos practicar constantemente la fórmula que caracteriza a la Iglesia Cristiana El Sendero de La Cruz:

Servicio + Amor = Ministerio de Ujieres