Palabra de Vida y Esperanza #50
Hebreos 3:13 “13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”.
Hebreos 3:13 (NVI) “13 Más bien, mientras dure ese «hoy», anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado”.
Hebreos 3:13 (NTV) “13 Adviértanse unos a otros todos los días mientras dure ese «hoy», para que ninguno sea engañado por el pecado y se endurezca contra Dios”
El presente es como un puente que une dos extremos vitales en nuestra vida y nos conecta. Si está bien conectado de manera correcta, con la ayuda de Dios, lo que esperamos en el futuro será lo mejor.
Hay personas que están perseguidas por el pasado y temen demasiado al futuro. Son personas que tienen asuntos no resueltos, iras, dolor, inconformidades. Tu presente no puede estar fuerte como quisiera, el futuro te perturba y te roba la paz y el descanso.
Tienes una mala conexión ya sea con el pasado o el futuro. Lo importante es el puente de hoy. Miras hacia atrás y está resuelto. Miras hacia el futuro y no tienes temor. Tienes la vida equilibrada. Lo importante no es lo que pasa en la vida sino cómo lo procesas.
Muchos no logran procesar las experiencias tanto difíciles como buenas. “Hoy” qué importante es. El pasado irremediablemente pasado está. El futuro, ¿quién lo puede alcanzar? El pasado es inalterable. El futuro habla de una aspiración, un anhelo, un deseo.
Debes administrar tu hoy de manera correcta, saludable, con la ayuda de Dios. Cuando administras bien tu hoy con la ayuda del Señor, tu conexión con el pasado no es enfermante, esclavizante y el futuro no es atemorizante. Caminar el hoy con el Señor puede garantizar que todo esté bien en los extremos.
En Hebreos 3:13 (DHH) dice: “Mientras dure el hoy anímense unos a otros…”. Si está tratando de evitar un proceso de enfermedad y deterioro, el hoy puede determinar enfermedad en el futuro o una vida estable en bendición.
Este pasaje nos habla de cruzar bien, transitar bien el puente de hoy. No cruzar bien el puente, no relacionarse correctamente con el hoy produce tres condiciones:
1. Atrofia – “Scleruno”. Es un vocablo de origen médico “Sclerosis” que significa endurecimiento. Endurecer se traduce también como ser obstinado. Alguien obstinado se ha endurecido. “Sclerosis” es el endurecimiento patológico de órganos o tejidos, o partes de un órgano.
La Biblia habla de lo mismo en lo espiritual. Puede endurecer las arterias. Trae enfermedad, mala perceptividad, te mientes, te engañas. El producto final es esclavizante. Todo esto por no saber manejar el hoy. Hay endurecimiento, enfermedad en la perceptividad, conductas esclavizantes.
2. Engaño- mala percepción e incapacidad de interpretar la vida. Los acontecimientos han caído en un estado de deformación. Pierde la habilidad de leer correctamente las circunstancias. Una correcta lectura de la problemática garantiza un 50% respecto a lo que te sucede. Creas una versión errónea respecto a lo que te sucede, caes en el proceso de engaño. Capacidad perceptiva engañada y tu mañana es afectado.
3. Esclavitud – Habla de pecado, de conductas esclavizantes. Nadie puede tener comunión con el pecado y no tener conductas esclavizantes. Deseamos hacer nuestra voluntad (Orgullo). Escogemos actuar a nuestra manera (Rebeldía).
Tenemos ataduras con el mundo. Nos involucramos en situaciones de lo que parece imposible desligarnos. Tenemos ataduras satánicas y el pecado nos atrapa y nos podemos escapar de sus garras. Para poder caminar el puente de hoy, el puente de conexión con el pasado y de conexión con el futuro, debes caminar el puente del presente.
Existen tres obstáculos que hay que superar:
En Filipenses 3:12-13 dice: “12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante”.
1. Lo que no hemos alcanzado. Nadie puede decir que lo ha alcanzado todo. Habla de vacíos, de inconformidad, de descontento. No hay nadie por exitoso, reconocido, que lo haya alcanzado todo. Esto genera frustración.
¿Qué no has alcanzado? ¿Qué te hace lo que no has alcanzado? ¿Qué hacemos con lo que no hemos alcanzado? Lo escondemos. Tratamos de aparentar que todo está bien. El Apóstol Pablo habla de un sentido de balance.
2. Nuestras Imperfecciones. El poder transformador de la Palabra de Dios. Ese proceso de convivir con imperfecciones genera culpa. Muchos observan sus errores, sus imperfecciones y se descalifican.
Las imperfecciones deben ser impulsadoras y no descalificadoras. Él dijo: “Él perfecciona su poder en nuestra debilidad”. Impulsadoras a la transformación de Dios en nosotros. Calificamos por entregarle todo a Él.
El primer obstáculo: Lo que no hemos alcanzado. El segundo obstáculo: Nuestras imperfecciones.
3. Superar la sombra del pasado. Pablo lo menciona de una manera didáctica. Uno aprende del pasado. No tengo una actitud patética de auto-compasión. La sombra del pasado no está más interfiriendo en mi puente del presente. El pasado puede producir un sentimiento de indignidad, de vergüenza, de culpa, de desesperación pero, el pasado es para madurar.

Si quieres transitar correctamente el puente del hoy, debes superar lo que no haz alcanzado, debes superar tus imperfecciones debes superar la sombra del pasado. El pasado puede ser tan letal y contaminante, que es capaz de proyectarse sobre lo que no ha sucedido en el futuro.
¿Cómo cruzas el puente del presente? Re-creemos nuestra mente. En Filipenses 3:12-13 (NVI) dice: “12 No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. 13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante”.
Sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. Lo que nos indica Pablo. Ser honesto, sereno, valiente, sentido de realidad.
No podemos vivir de fantasmas metidos dentro de la persona que somos. Tiene que ver con la honestidad, con la valentía. Dios te conoce, no lo vas a sorprender. El problema no es que Él te conozca sino que tú lo conozcas.
En Isaías 6: 1ra revelación se asombró. 2da revelación se aterrorizó. Exclamó: “Hay de mí que soy muerto…”. Qué importante es que a la revelación de Dios le acompañe la revelación de ti. La realidad de lo que somos y anhelamos ser. Dios te va a usar a partir de lo que eres hoy.
Cuando arregle mi problema voy a servir al Señor. Tu única posibilidad es hoy. Ponte a la disposición de Dios hoy. Hay que saber que estás en el proceso, rompamos con todo perfeccionismo neurótico.
1- Lo que no hemos alcanzado, es necesario ser honesto.
2- Nuestras imperfecciones.
3- Superar la sombra del pasado.
La manera de cruzar el puente del presente, es armonizar y estabilizar el hoy. En Mateo 6:34 dice: “34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”.
No se angustien por el mañana. No se afanen. Afanarse habla de partir, desunir, dividir. Estar preocupado habla de estar afligido, con miedo, con incertidumbre, con ansiedad. Te partes por dentro por la preocupación. Tiene insomnio, dolores. No se aflijan, no dejen que las piezas se suelten por dentro.
¿Sabes cómo se estabiliza el hoy?
1- No te adelantes demasiado- Pre=Antes. Ocupación = trabajo. Comenzar a activarse antes que las cosas sucedan.
2- No te obsesiones. Crea conducta parra estados de obsesión por no entregar las cosas en las manos del Señor.
3- Confía en Dios, El es nuestro refugio. Puedes confiar, te puedes refugiar. Acércate con confianza. Acerquémonos pues…”
4- Priorizar conforme al Reino de Dios. El orden produce paz. Si hay confusión en tu mente no puede haber paz. No puede haber paz sino hay orden.
5- Busca primero el Reino. Todas las demás cosas vendrán por añadidura. Las cosas que necesitas te afligen, te quitan el sueño pero, Dios te lo da. Tú no puedes dar lo que solo Dios puede dar.
Los puentes del hoy debes transitarlos correctamente. Debes tener una conexión saludable con el pasado. No puedes borrar tu pasado pero lo puedes desactivar. El futuro habla de esa aspiración, de esperanza.
El Dios que te libró de tus enemigos en tu pasado, es el Señor que te va a introducir a la herencia de tu futuro. No canceles tu futuro por estar amarrado a las cosas de tu pasado.
Caminas por el hoy. Por más que te afanes, no puedes hacer nada con el futuro. Puedes hacer algo con el hoy. Lo que Dios quiere darte es paz en el puente de hoy. Hay ministerios futuros. Cosas que serán multiplicadas, restituidas. Tus pies deben estar firmes y correctamente transitando por el puente de hoy.
Levanta las manos caídas, las rodillas debilitadas. Muchos se ven bien pero, no lo están. Deben entrar al proceso de rehabilitación. Puede que haya cosas que se han torcido en el camino. A lo mejor hay arterias atrofiadas, con cierta forma de esclerosis que las han endurecido y te cuesta la paz y las cosas buenas de Dios.
Le hablo a tus arterias espirituales para que sean completamente desbloqueadas. Todo lo contaminante, los miedos, las incertidumbres, los temores, en el Nombre del Jesús, las arterias se limpian. Las aguas de Dios corren. Aguas de sanidad y limpieza. Hablo al capítulo actual que es el hoy. Es este capítulo desarrollas tu potencial.
El futuro inmediato tuyo será maravilloso. Yo reclamo lugar de descanso para ti. Podrás descansar, no más insomnio, ni angustia, no seguirás somatizando. Cortamos ahora con toda enfermedad en tu cuerpo. Enfermedades vinculantes con los miedos, la ansiedad, la preocupación.
El Espíritu de Dios está limpiando las arterias. Corre la sanidad, corre la vida. Jóvenes, no es la marca de la burla, del menosprecio, de la desvalorización, del rechazo. Es la marca de Dios sobre ti. El Señor va contigo, iluminará tu camino.
Vengo a sellar la historia, el destino, el proyecto de vida. No más aflicción de lo que te angustia. Tendrás una conexión saludable, correcta con el pasado. No te perseguirá más aquello que te lastimo y trajo deshonra. Miralo como para de la maduración y formación. Tú no estás en crisis. Estás en Cristo. Dios HOY PONE el puente por donde has de andar. TE BENDECIMOS.
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