En aguas profundas veras maravillas

Si va a hacer algo grande en la vida tendrá oposición, reveces, retrasos y críticas. Muchos se desaniman y dicen: “¿Por qué me pasa esto? Es porque está ganando el terreno, porque está progresando.

Salmos 107:23-31 (RVR1960)

23 Los que descienden al mar en naves, Y hacen negocio en las muchas aguas, 24 Ellos han visto las obras de Jehová, Y sus maravillas en las profundidades. 25 Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, Que encrespa sus ondas. 26 Suben a los cielos, descienden a los abismos; Sus almas se derriten con el mal. 27 Tiemblan y titubean como ebrios, Y toda su ciencia es inútil. 28 Entonces claman a Jehová en su angustia, Y los libra de sus aflicciones. 29 Cambia la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas. 30 Luego se alegran, porque se apaciguaron; Y así los guía al puerto que deseaban. 31 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

Estás en aguas profundas. Cuando tienes sueños grandes, vas a tener desafíos grandes. Si fuera una persona común, haría cosas comunes. Dios puso semillas de grandeza en usted. Le ha dado destino para que deje su huella en esta generación. Usted cambia la historia. No es con gente común, es con gente extraordinaria.

El enemigo le dejaría en paz si no tuviera algo extraordinario en su futuro. Por cuanto es una persona extraordinaria, enfrentará desafíos extraordinarios. Sacúdase el polvo y las ataduras y corra su carrera. No tiene tiempo para lo superficial y ordinario.

No puede tratar de agradar a todos y a Dios. Tendrá algunos molestos con usted o será Dios quien lo esté. Si agrada a Dios, Él se encargará de sus crisis. Solo tiene un poco de energía emocional cada día. Si emplea su energía pensando en cómo vengarse de alguien, no tendrá la fuerza para sus sueños.

No pelee batallas que no importan. Si no, no tendrá la fuerza suficiente. Algunas personas jamás estarán a su favor. Trátelos con respeto, pero no requiere su aprobación para su destino. No pierda tiempo tratando de probar quien es. Diga: “Me quedaré en aguas profundas, entonces veré las maravillas de Dios.

Una vez Billy Graham fue a Londres y los enemigos le dijeron: “No queremos su relación. Viene en un gran trasatlántico y Jesús vino en un burro”. A lo que el Dr. Billy Graham respondió: “Búsqueme un burro que camine sobre las aguas y me iré en él”.

Quédese en aguas profundas. Siempre habrá quien le critique. Corra su propia carrera. En 1 Samuel 10 habla de cuando Samuel ungió a Saúl como rey. La mayoría estaba feliz con Saúl. Unos viejos amigos se reían y se burlaban de él. Decían: “No va a ser nuestro rey. No tiene lo que necesita”. Celosos e inseguros trataron de humillarle.

Cuando alguien lo denigra, se denigra así mismo y es mezquino. No pelee las batallas con gente mezquina. Su destino es muy grande para distraerse con gente mezquina. En 1 Samuel 10:27 dice: “Menospreciaron a Saúl pero Saúl los ignoró e hizo caso omiso de ellos”. Ellos no controlan su destino, Dios sí. Son distracciones para traerle a la orilla y apartarle de lo mejor de Dios.

Si oye lo que le dicen de usted, ese veneno entrará en su interior y peleará una batalla que se supone no pelee. En Isaías 54:17 dice: “17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová”.

En las aguas profundas. Desafíos, ataques, gente habla. Eso no le va a detener porque usted está honrando a Dios. Quizás haya ataques a su alrededor. Dios te dice: “Estás en la palma de mi mano”. Dios te da protección, el enemigo no puede cruzar. En vez de quejarte de cuán grande es tu obstáculo, di la Palabra: “31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”. Romanos 8:31

En Deuteronomio 28:7 dice: “7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti”. Si hoy enfrenta un gran desafío, es porque tiene un gran destino. El tamaño de su problema es un indicio del tamaño de su futuro.

David tenía un gran destino. Tuvo un Goliat. Esa dificultad no se envió para derrotarlo, se envió para promoverle. El pueblo de Israel fue maltratado en Egipto pero, mientras más los maltrataban más se multiplicaban. Mientras más los aplastaban, Dios los llevaba más alto.

Mantén la fe, Dios hará que el enemigo pague. Mientras más el enemigo quiera hacerlo ver mal, más Dios lo hará ver bien. En el Salmo 23:5 David dijo: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores”. Dios lo pondrá en posesión de honra y prominencia.

En el libro de Esther, Amán quería destruir a Mardoqueo. Entonces el rey impidió que lo destruyera. Mardoqueo no se desquitó. Al fin el rey hizo que Amán le pusiera el Manto Real a Mardoqueo.

¿Alguien quiere derribarlo? Dios tiene el control y serás multiplicado. En vez de desanimarse por la oposición, al final de la dificultad estará a un nuevo nivel de su destino. El enemigo pelea más fuerte cuando usted está cerca de su victoria. Está tentado a desanimarse, amargarse, irse a la superficie pensando: “Esto nunca se va a resolver”. Dios está en su trono. Él pelea las batallas por usted y al final saldrá mejor.

¿Estás cerca de dar a luz tus sueños? Tendrás los mayores ataques. El enemigo espera que esté cerca de la victoria, de la sanidad, de la promesa, a un nuevo nivel de su destino. No se sorprenda, si le viene un revés, es señal segura del cumplimiento de lo que Dios puso en su corazón.

Las fuerzas que están a su favor son mayores que las que están en su contra. Su destino no puede ser detenido por tormentas, adversidades, oposición, ni por todas las fuerzas de las tinieblas. Dios tiene la última palabra. Si se mantiene en acuerdo con El, le llevará donde se supone que debe estar.

Quizá enfrenta un gran desafío, ver una promesa cumplida, ese hijo cambiado. No es tiempo de desanimarse, ahora más que nunca necesita tener una actitud de fe. Permanezca ahí hasta ganar. Este revés, esta situación injusta no le robará el sueño de Dios. Muchos han tenido situaciones injustas, un hijo que le causa mucha angustia, esa relación que no funcionó, perdió a alguien amado.

Nada de lo que ha atravesado se ha desperdiciado. Por cada lucha, cada error, El deposita algo en su interior, le hace más fuerte, desarrolla su carácter. Su pasado no le define, le ha preparado, le ha puesto en posición de lo que será.

En Zacarías 9:12 dice: “12 Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble”. Doble gloria, doble honra. Dios le dará corona en lugar de cenizas. No es ser positivo, es liberar su fe en Dios.

En el Antiguo Testamento una mujer hizo lo opuesto. El arca del pacto se lo habían llevado los enemigos y habían matado a su marido y a su suegro el Sacerdote Elí. Le llamó al hijo “Ichabod” que significa: “Ha sido traspasada la Gloria”. La Gloria se ha ido. Nombró su futuro basado en su pasado. Pudo haber dicho: “La Gloria regresa”.

Estaba tan absorta en lo que pasó, en desilusión y en angustia, que eso contaminó su futuro. Nos enfocamos en lo que perdimos. Nunca llame su futuro basado en su pasado negativo. Saque ese “Ichabod”. Es un nuevo día.

Los enemigos que vio en su pasado no los verá más. Lo que quería dañarlo Dios lo vuelve una ventaja. Nombre su futuro en bendición, victorioso. Quizá está pasando una época difícil, pero eso es temporal, es cuestión de tiempo. No declare derrota. El rostro de Dios le sonríe. Abre puertas nuevas. Sus mayores victorias no están detrás; están frente a usted. Durante todo el día algo bueno le va a pasar. Las bendiciones le persiguen.

David en medio de angustias y decepciones dijo en el Salmo 27:13 “13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes”. Confiar que sus mejores días están por delante.

En Isaías 60:1 dice: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”. La Gloria del Señor brilla sobre ti. La Gloria en el original habla del favor, del esplendor, de la bondad de Dios, el honor de Dios. El peso de la Gloria de Dios está sobre usted. No peso de problemas, dificultades o preocupaciones. Lo que Dios puso en usted le hace sobresalir en la multitud. Gente correcta le va a localizar.

Ignore los que están tratando de desanimarlo. Dios no puso la promesa en ellos, la puso en usted. En Filipenses 1:6 dice: “…que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.

En las aguas profundas verá maravillas. No nombre su futuro pensando en su pasado. Usted tiene el favor y la honra de Dios. Sacúdase la desilusión, la ofensa, los sueños pequeños. Sus mejores días aún están por delante. Dios le abrirá puertas. El peleará sus batallas. Vencerá cada obstáculo. Derrotará cada enemigo. Vivirá en plenitud.


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